Podríamos denominarlo como el introvertido social.

A diferencia de los ambivertidos, quienes viven felizmente entre la introversión y la extraversión y en donde ninguna de las dos personalidades domina, el introvertido extrovertido vive una vida introvertida feliz, pero además es sociable por naturaleza. 

A este tipo de introvertidos no les resulta forzado adaptarse a las situaciones sociales sin esfuerzo y disfrutar de pasar tiempo con otras personas.  

Esto les permite a retirarse felizmente para recargar energías después de los encuentros sociales sin el resentimiento o la frustración que los introvertidos suelen sentir con la socialización. 

De hecho, si no fuera por esos momentos a solas necesarios, los amigos de los introvertidos extrovertidos podrían jurar que son 100% extrovertidos.

Este oxímoron es todo sobre las conexiones, y la sustancia es la palabra clave aquí. 

Sin hacer diferencia entre conversaciones sin importancia o con importancia, los introvertidos extrovertidos buscan una conexión profunda con aquellas personas a su alrededor. 

A diferencia de los extrovertidos quienes requieren una actividad social constante para recargar energía, el tiempo al alrededor de otras personas del introvertido extrovertido se centra en torno a la intriga y la curiosidad, permitiéndoles conectar con un mundo aparte del de ellos mismos. 

Esto además, les ayuda a un mejor entendimiento de ellos mismos, ya que viven con seguridad en un mundo del cual no escapan. 

Sus momentos de extroversión les sirve para equilibrar su naturaleza introvertida.

Ser un introvertido extrovertido tiene muchos beneficios y aquí hay algunos ejemplos de lo que significa vivir una vida intro-extro.

Eres un hombro en el cual llorar

Eres una persona empática por naturaleza y una persona altamente sensitiva y con una fuerte necesidad de conectar con otras personas.

El introvertido extrovertido es incapaz de ignorar las emociones de otras personas. 

Naturalmente entiendes las emociones de los otros y, debido a tus cualidades extrovertidas, ansías conectarte con esas emociones fuera de tí. 

Esto hace que seas muy bueno para escuchar a los demás, un hombro en cual llorar, recibir consejo o consuelo. 

Tus tendencias introvertidas naturales te permiten aplicar tus habilidades empáticas: la compasión, la simpatía y la consideración; mientras tus características extrovertidas te permiten la comunicación y la amabilidad necesaria para esos momentos sensibles.

Prefieres establecer lazos a un nivel profundo con otras personas

Al igual que sucede con los introvertidos, no tienes deseo alguno de tener amistades o relaciones superficiales. 

Cuando quieres pasar un tiempo socializando, tiene que ser divertido y entretenido (¡si!), pero en el fondo, siempre esperas algo más. 

No basta con simplemente hacer lo que los demás hacen, tiene que haber algo más profundo que te atraiga.

Tanto sea ponerte al día con tus amigos o salir en una cita con alguien, la reunión tiene que ser significativa. 

Para el introvertido extrovertido hay poca necesidad de extender algo si no hay algo más. 

Salir a comer es visto como una nueva oportunidad de explorar y aprender. 

Esto es debido a que como el mundo de los introvertidos es tan rico, el tiempo en el exterior necesita ser aprovechado. 

Y para el introvertido extrovertido cualquier cosa que no sea cuidadosamente motivadora puede ser agobiante y absolutamente aburrida. 

Recuerda que el intro-extro es todavía principalmente un introvertido, por lo tanto la necesidad de conectar con su yo interno sigue siendo lo más importante. 

Sin embargo, al ser un introvertido social, el incentivo de socializar se basa en que es posible poder traer un poco de esa esencia al mundo exterior. 

En otras palabras, la socialización te permite captar y percibir el mundo realmente.

Eres muy sensitivo

La mayoría de los introvertidos pueden ser muy conscientes de lo que sucede a su alrededor – en cuanto a sonidos y vistas – y esto puede ser un tanto agobiante.

Su percepción sensitiva aguda sirve de hervidero para la acción constante (¡sin descanso!). 

Esto les permite conectarse con las cosas a un nivel más profundo y poderoso. 

Las emociones se intensifican, la empatía se encuentra estupendamente en sintonía y eres consciente de todo los que sucede a tu alrededor. 

Para los intro-extro esta naturaleza sensitiva aguda se encuentra tan en sintonía con los sentimientos y emociones de las otras personas que pareciera que son clarividentes. 

Como la mayoría de los introvertidos, eres consciente de todas las «vibraciones» y «sensaciones», y debido al componente social, eres extremadamente consciente del cambio en el estado de ánimo de otra persona y de las emociones de quienes te rodean.

Eres excelente en los roles que tienen un aspecto social

Para la mayoría de los introvertidos, encontrar el trabajo adecuado que le resulte agradable a su naturaleza introvertida mientras se conectan con sus pasiones puede resultar una tarea muy compleja.  

La cultura de trabajo de hoy en día está muy focalizada a los extrovertidos, y a pesar de que las cosas están cambiando, la cantidad de trabajos disponibles para introvertidos tiene un largo trecho que recorrer. 

Esta constante búsqueda cuesta arriba para encontrar el rol perfecto lleva, eventualmente, a muchos introvertidos a verse obligados a asumir roles que no son adecuados para ellos. 

Mayoritariamente los roles con un factor social elevado, los cuales requieren que estén «encendidos» constantemente.

Sin embargo, para el intro-extro la búsqueda de trabajo se convierte en algo un poco más fácil, ya que eres capaz de asumir roles con un cierto elevado factor social mientras que al mismo tiempo se mantienes fiel a su propia naturaleza introvertida. 

Los roles que requieren networking o interacciones cara a cara no parecen ser desalentadores para el introvertido social. 

Te permiten poner en uso tus habilidades sociales y puede satisfacer esa pasión y necesidad de conectarte con otros.

Buscas oportunidades para conocer nuevas personas

Los introvertidos-extrovertidos son muy buenos conociendo a nuevas personas y muchas veces buscan nuevas oportunidades para conocerlas. 

Los encuentros, las reuniones para conocer y presentarse y los encuentros íntimos les vienen perfecto. 

Esos lugares en donde simplemente pueden entrar, conocer nuevas personas e irse sin la necesidad de seguir socializando.  

Este tipo de organizaciones les parecen «seguras» a los intro-extro. 

No hay requisitos forzados para ser amigos o socializar después de eso. 

Puedes entrar, hablar hasta por los codos, divertirte y luego irte para recargar energías.

Este amor por querer conectarse y conocer nuevas personas hace que los introvertidos-extrovertidos sean unos viajeros innatos, quienes ansían entender nuevas culturas. 

Esto podría explicar porque muchos de los introvertidos sociales disfrutan del empeño en aprender otros idiomas, ya que ansían encontrar nuevas formas de entablar conversaciones con otros.

Haces que recargar energías sea una prioridad

Ser introvertido conlleva tener constantes sentimientos de culpabilidad. 

Te sientes culpable por no estar en contacto, te sientes culpable por parecer antisocial y la más importante: te sientes culpable porque necesitas recargar energías.  

La necesidad de recargarse es como el Santo Grial de un introvertido ya sea introvertido social o no. 

Sin ese tiempo para ellos, las conexiones neuronales de los introvertidos se agotan; el temperamento se hace cada vez menos paciente y el mal humor les influye negativamente. 

Al ser un introvertido social, los introvertidos-extrovertidos saben que ellos disfrutan de un evento social dependiendo de cuánto tiempo han recargado energía con anticipación y entonces se toman este paso muy en serio. 

Por supuesto que siempre habrá algo de culpa dando vueltas para no hacerlo y otros nunca podrán entender por completo porqué tienes que desaparecer de vez en cuando, pero para el introvertido social esto es cuestión de prioridad. 

No das excusas por escabullirte para recargar tus baterías y lo haces  con seguridad.

Irradias confianza introvertida

Un introvertido social se siente seguro en su introversión y ha tenido que luchar contra muchas tormentas para poder llegar a un lugar de confianza.  

Un lugar que te permite ser introvertido sin remordimiento mientras disfrutas también de los beneficios de ser extrovertido. 

Al haber encontrado un lugar cómodo en tu propia piel y al no sentirte como si tuvieras que pedir disculpas por ese tiempo que necesitas ausentarte como introvertido, puedes socializar felizmente tanto como lo desees. 

Por supuesto que ocasionalmente todavía sentirás esa culpa que los otros te hacen sentir cuando te alejas, pero te enfrentas a eso en cada caso en particular, lo que quiere decir que te rehúsas a atribuirle cualquier tipo de presiones externas negativas y dañinas a tu diálogo interno.

Una contradicción maravillosa es que el introvertido-extrovertido es una persona con confianza que celebra su manera de ser introvertida y que es motivada por la curiosidad y el deseo y la necesidad de descubrir y conectar.

Aprecias la introversión y la extraversión

El entendimiento entre los extrovertidos y los introvertidos es, con frecuencia, limitado. 

¡Hay tanta falta de comunicación!

Eso ocurre porque los extrovertidos no llegan a «entender» a los introvertidos y los introvertidos simplemente desean ser entendidos, o que los dejen en paz. 

Sin embargo, para los intro-extro esta falta de comunicación es mucho menos problemática. 

Involucrarte en las situaciones sociales un poco más que el introvertido promedio te da el conocimiento sobre cómo vive la otra mitad. 

El introvertido-extrovertido entiende qué es lo que hace reaccionar a sus colegas extrovertidos y a pesar de que pueden no «sentirlo» en esa ocasión, este introvertido puede apreciar la diferencia.

Eres fiel a tu naturaleza introvertida y extrovertida

No hay nada que rompa los engranajes de un introvertido más que tener que fingir que es algo que en realidad no es.  

La presión constante que sufren los introvertidos para cumplir con el mundo que solo parece premiar los comportamientos extrovertidos es algo de lo cual el introvertido no puede escapar.   

Por lo tanto, no es ningún secreto que ser un introvertido requiere muchas veces de usar una máscara, una fachada extrovertida, para poder sobrellevar ciertas situaciones. 

Frecuentemente, hacer esto trae consecuencias negativas para el introvertido, y lo hace poner de mal humor, sentir ansiedad, sentirse estresado y completamente agotado. 

En cambio, el introvertido-extrovertido no lo finge.  

Son capaces de disfrutar por completo de la experiencia social, aprovechando al cien por cien de donde están, sin sentirse presionados de dar más de lo que pueden, mientras que al mismo tiempo interactúan con las personas a su alrededor.  

Y lo mejor es que no hay un torbellino interno por sentirse deshonesto o por fingir. 

Se trata de ser fiel a uno mismo.

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