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Domingo, once de la mañana. Habéis pasado un fin de semana estupendo: cena el viernes, paseo largo el sábado, una película abrazados en el sofá. Y ahora, mientras desayunáis, notas que necesitas irte a tu casa y estar solo. Tu pareja te mira y pregunta: «¿He hecho algo?». No ha hecho nada. O eso crees. Porque hay dos explicaciones posibles para esas ganas de irte, y se parecen tanto que cuesta distinguirlas desde dentro.
Maneras de amar, de Amir Levine y Rachel Heller, es uno de los libros que mejor ayudan a entender esa diferencia. No es un libro sobre introversión, pero para un introvertido con pareja aclara muchas cosas.
El libro en pocas líneas

- Título: Maneras de amar. La nueva ciencia del apego adulto y cómo puede ayudarte a encontrar el amor y conservarlo.
- Título original: Attached (2010).
- Autores: el psiquiatra Amir Levine y la psicóloga Rachel Heller.
- Edición en español: Urano.
- De qué va: cómo el estilo de apego de cada uno, la forma en que buscamos cercanía y reaccionamos ante la distancia, explica buena parte de lo que pasa en una pareja.
La idea de fondo es sencilla y potente: muchos problemas de pareja que atribuimos al carácter, a la mala suerte o a que «la otra persona no me entiende» se explican mejor por cómo reacciona cada uno cuando el vínculo se acerca o se aleja.
De dónde vienen las ideas del libro
Levine y Heller no inventan la teoría: la acercan al lector. Parten de la teoría del apego del psiquiatra John Bowlby y de las investigaciones de Mary Ainsworth con niños, y sobre todo de los estudios de Cindy Hazan y Phillip Shaver, que en los años ochenta trasladaron esas ideas a las relaciones adultas. Si te interesa la parte académica, el psicólogo R. Chris Fraley tiene una introducción a la investigación sobre apego adulto muy clara.
Los tres estilos de apego
El libro organiza todo alrededor de tres formas de vivir el vínculo:
- Apego seguro. Te resulta fácil estar cerca y también estar separado. Confías en que el otro está, dices lo que necesitas y no vives cada silencio como una amenaza.
- Apego ansioso. Necesitas mucha cercanía y estás muy pendiente de cualquier señal de distancia. Un mensaje que tarda en llegar puede llenarte la cabeza de dudas.
- Apego evitativo. Valoras mucho tu independencia y, cuando la relación se estrecha, sientes la necesidad de tomar distancia, aunque la quieras.
Los autores dedican un capítulo a cada estilo, con casos reales y señales para reconocerlos en uno mismo y en la pareja. Del último hablo con más detalle en apego evitativo.
Las ideas que más se quedan
La paradoja de la dependencia
Es, para mí, la idea más valiosa del libro. Vivimos rodeados del mensaje de que una persona sana no necesita a nadie. Levine y Heller defienden lo contrario: cuanto mejor podemos contar con alguien, más libres y atrevidos nos volvemos en el resto de la vida. Necesitar a tu pareja no es un defecto; es cómo estamos hechos.
Conductas de protesta y estrategias de desactivación
Cuando la persona con apego ansioso siente distancia, tiende a hacer cosas para recuperar la cercanía: escribir muchas veces, hacerse la ofendida, provocar celos. El libro las llama conductas de protesta. La persona evitativa hace lo contrario cuando siente demasiada cercanía: se fija en los defectos del otro, se enfría o se refugia en el trabajo. Son las estrategias de desactivación. Ponerles nombre ayuda mucho a verlas en uno mismo.
La trampa ansioso-evitativo
Ansiosos y evitativos se atraen a menudo, y juntos entran en un bucle: uno se acerca, el otro se aleja, el primero se acerca más, el segundo se aleja más. El libro explica por qué ese baile engancha y por qué, a la larga, desgasta a los dos.
La comunicación eficaz
La propuesta práctica del libro es decir la necesidad directamente y sin acusar: «me ayuda mucho que me escribas si vas a llegar tarde», en lugar de callarlo y acabar estallando. Es una idea muy cercana a la asertividad, y funciona igual de bien con una pareja ansiosa, evitativa o segura.
Una pregunta nueva para las citas
En la fase de conocer a alguien, el libro cambia la pregunta de «¿le gusto?» por «¿puede esta persona darme lo que necesito?». Parece un matiz, pero cambia por completo cómo se vive una primera etapa.
El apego puede cambiar
El estilo de apego no es una condena. Las relaciones que vivimos lo van moldeando, y una pareja segura puede ayudar a alguien ansioso o evitativo a sentirse más tranquilo con el tiempo.
Lo que el libro dice sobre los introvertidos
La palabra introvertido aparece una sola vez en el libro, y es para decir algo importante: el apego seguro no tiene una personalidad concreta. Uno de los ejemplos de persona segura que ponen los autores es un hombre introvertido al que no le gustan nada los eventos sociales.
Es decir, introversión y apego son cosas distintas. La introversión habla de cuánta vida social te viene bien; el apego habla de qué esperas de un vínculo y cómo reaccionas cuando se acerca o se aleja. Puedes ser introvertido y seguro, extrovertido y evitativo, o cualquier otra combinación.
De ahí sale la pregunta que conviene hacerse ante esas ganas de irte a casa del domingo: ¿necesito estar solo después de mucha gente y mucho estímulo, o después de mucha cercanía con una sola persona? Lo primero es recargar la batería social, y es sano. Lo segundo puede ser una estrategia de desactivación, y merece una mirada más atenta. La frase «necesito mi espacio, soy introvertido» puede ser verdad o puede estar tapando otra cosa, y solo tú puedes saber cuál es tu caso.
Si tu pareja es más sociable que tú, este libro complementa muy bien lo que cuento en cómo convivir con una pareja extrovertida y en cómo amar a una persona introvertida.
Lo mejor y lo que flojea
Lo mejor:
- Explica una teoría seria con un lenguaje muy accesible y muchos ejemplos.
- Da nombre a cosas que mucha gente vive sin entender.
- Quita culpa: necesitar al otro deja de ser un defecto.
- Es muy práctico: cada capítulo termina en algo que puedes aplicar.
Lo que flojea:
- Habla solo de pareja. La amistad o la familia apenas aparecen.
- A ratos cae en un tono de manual de citas, con recetas algo rápidas.
- El cuestionario que incluye para conocer tu estilo es orientativo. En la investigación se usan escalas más completas.
- Cuando da cifras de cuánta gente tiene cada estilo, no explica de dónde salen.
¿Para quién es este libro?
Te va a servir si sientes que repites el mismo patrón en tus relaciones, si tu pareja y tú vivís la cercanía de forma muy distinta o si te cuesta entender por qué una relación que va bien te da ganas de salir corriendo. También si sales con alguien y quieres elegir con más criterio.
No es el libro adecuado si buscas algo sobre introversión en sí, para eso está El poder de los introvertidos, ni si estás en una relación en la que hay maltrato: ahí lo que hace falta es ayuda profesional.
Volviendo a aquel domingo: puede que tus ganas de irte fueran solo cansancio después de un fin de semana muy lleno, y que la respuesta a tu pareja sea «no has hecho nada, necesito recargar y el martes te escribo». O puede que no. Lo que aporta Maneras de amar es la pregunta para distinguirlo, y eso ya cambia mucho. Tienes más libros como este en la biblioteca de Alejandría.
Preguntas frecuentes sobre Maneras de amar
¿De qué trata Maneras de amar?
De cómo el estilo de apego de cada persona, seguro, ansioso o evitativo, influye en sus relaciones de pareja. El libro explica cada estilo, cómo reconocerlo y cómo comunicarse mejor según el estilo de cada uno.
¿Quiénes son los autores de Maneras de amar?
El psiquiatra Amir Levine y la psicóloga Rachel Heller. El original se publicó en inglés en 2010 con el título Attached, y en español lo edita Urano.
¿Cuáles son los tres estilos de apego del libro?
El seguro, que vive con comodidad la cercanía y la distancia; el ansioso, que necesita mucha cercanía y teme perderla; y el evitativo, que valora mucho su independencia y se aleja cuando la relación se estrecha.
¿Vale la pena leer Maneras de amar?
Sí, si quieres entender tus patrones en pareja. Es claro, práctico y está basado en una teoría sólida. Conviene leerlo sabiendo que solo trata la pareja y que su cuestionario es orientativo.
¿Habla el libro de los introvertidos?
Muy poco, pero lo que dice es útil: el apego no depende de ser introvertido o extrovertido. Una persona introvertida puede tener un apego perfectamente seguro.


