Seguro que por negocios o por compromiso, alguna vez has tenido que asistir a algún evento en el cual hay alguna sesión de networking y simplemente de pensar en ello ya te agobias.

En este artículo te voy a dar algunos consejos para que aprendas a romper el hileo y además puedas sentirte más relajado ante esta situación.

El éxito en un evento de networking está en gran medida determinado por tu capacidad de jugar con tu puntos fuertes.

Si eres tímido o introvertido, no limites tus sueños ni te defiendas solo porque no te ajustas a la imagen tradicional de un emprendedor.

Hay más de un camino de llegar al éxito.

Sin embargo, los eventos de networking parecen estar diseñados para una personalidad en particular: el típico extrovertido que disfruta hablando con desconocidos sobre temas triviales.

Salas llenas de gente, sin mencionar la presión de tener que parecer interesantes y agradables, son suficientes para hacer sudar a la mayoría de los introvertidos.

Pero no tiene porque ser así.

Si bien la visibilidad es una parte natural de los eventos de networking, eso no significa que tengas que ser el centro de atención.

En lugar de acercarte a los eventos de networking como un extrovertido, los introvertidos deben relajarse, planificar lo que van a hacer y dejar que sus verdaderas personalidades brillen.

Aquí te dejo algunos consejos útiles.

Gestiona las expectativas

Si los eventos de networking te ponen nervioso, no vayas con expectativas poco realistas.

Puede que no conozcas 20 nuevos contactos o que impresiones a otros con tus chistes, y no pasa nada.

Una conversación de calidad con la persona adecuada puede ser más beneficiosa que 20 superficiales.

Prepárate

Planea el evento con antelación y prepara algunas formas de romper el hielo.

Las preguntas abiertas provocan conversaciones interesantes.

A la mayoría de la gente le encanta hablar de sí mismo, de su trabajo y de sus pasatiempos.

Haz preguntas como, “¿Cuánto tiempo hace que te dedicas a este trabajo?” O “¿Qué es lo que más te gusta de este trabajo?”

Establece un límite de tiempo

Cuando decides con antelación cuánto tiempo te quedarás en un evento, el compromiso es finito y mucho menos intimidante.

Como mínimo, date 20 minutos para presentarte, tomar algo y conocer al menos a una persona nueva.

A menudo, todo lo que necesitas es simplemente unos minutos para adaptarte al entorno.

Puede que te sorprendas a ti mismo cuando te relajes y al final veas que te has quedado mucho más tiempo del que tenías previsto.

Pide que te presenten

Si hay una persona en particular que te gustaría conocer, intenta encontrar una conexión común y pide que te presenten.

LinkedIn hace que esto sea muy fácil, y si eso no funciona, acércate al organizador del evento.

Vas a ir mucho más tranquilo y confiado si un conocido en común te presenta a alguien, en lugar de tener que presentarte tu mismo ante un desconocido.

Practica la escucha empática

Los introvertidos solemos ser oyentes totalmente comprometidos y fantásticos.

Debido a que la mayoría de las personas habla mucho más que escuchan, es tu oportunidad de destacar como alguien que tiene un interés genuino en los demás.

Comparte tus historias personales

Ponte a prueba para abrirte.

Si haces preguntas una tras otra sin compartir información sobre ti, puede que los demás se sientan que están en un interrogatorio.

Participar en la conversación te ayudará a fluir más naturalmente.

Practica

Si todavía estás extremadamente nervioso o no estás seguro, haz pruebas en una situación con riesgo controlado.

Puedes ir a un evento de networking que no tenga nada que ver con tu trabajo y donde probablemente no conozcas a nadie.

Experimenta con nuevas conversaciones: iniciadores o historias.

De esta forma, incluso si haces el ridículo, no importará porque es un evento que no tiene nada que ver con tu trabajo ni nadie te conoce.

Da pequeños pasos

Con una mayor práctica, te sentirás más cómodo en situaciones sociales y compartiendo tu verdadera personalidad.

Trata de convertirlo en un hábito para aprovechar las oportunidades que un evento de networking te puede reportar.

En la oficina, puedes tomar pequeños descansos para estirar las piernas y socializar casualmente con tus compañeros.

Una vez a la semana, puedes invitar a un colega a comer o tomar un café y así te fuerzas a ir practicando en un terreno menos intimidante.

 

Imagen via Shutterstock

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