Durante muchos años no sabía que era introvertido, simplemente le decía a las personas cercanas a mí que era un poco “solitario”.

Era la única forma en que podía describir el hecho de que, aunque podía chismorrear y bromear con otros cuando estábamos todos juntos, cuando llegaba el momento de ir a algún sitio, disfrutaba yendo solo.

Por lo general, no se me ocurría nunca preguntarle a alguien si quería venir a acompañarme a comprar ropa, comida, libros o lo que fuera que neceistara.

Después de todo, era yo quien necesitaba algo y definitivamente la verdad es que puedo pensar mejor y tomar mejores decisiones cuando nadie me está hablando.

Como he dicho antes, tengo muchos buenos amigos que he hecho a lo largo de los años, y realmente disfruto de su compañía.

Pero es mi naturaleza ir por mi cuenta cuando necesito hacer algo.

A falta de un término mejor, utilicé el término “solitario” para etiquetarme rápidamente cuando las personas expresaban dolor al ser excluidas de toda la diversión a mi alrededor.

Lamentablemente, los medios de comunicación y las personas que simplemente no nos conocen bien a menudo usan el término antisocial  para referirse a alguien que en realidad simplemente es introvertido.

Aunque necesito estar solo un cierto porcentaje de mi tiempo (y realmente me divierto al leer o hacer otras cosas por mi cuenta) también soy incapaz de estar lo que se dice completamente solo.

De vez en cuando me encontraba en una situación en la que estaba solo un fin de semana y quería hacer algo con un amigo, pero por alguna razón a los que intentaba contactar no estaban disponibles.

Tal vez fue un fin de semana de vacaciones o simplemente una coincidencia, pero me he encontrado solo algún fin de semana sin ningún plan y me daba cuenta de que me sentía terriblemente solo.

Al final de un sábado por la tarde de ese fin de semana, en realidad era yo quien salía de casa hablando con todos y cada uno de los vecinos que caminaban, o caminando unos pocos kilómetros, con la esperanza de encontrarme alguien con quien hablar.

Cuando sucedía eso, me preguntaba: ¿no soy un solitario como pensaba? ¿Qué le pasó al hombre al que le gusta correr solo y hacer las cosas a su manera?

¡Algo no me cuadraba!

La respuesta es que no es que quiera estar solo todo el tiempo.

Me gustan las personas y las disfruto mucho.

Simplemente no puedo estar con gente todo el tiempo.

Soy un introvertido.

Como introvertido, mi batería tiene que cargarse, al igual que la batería de un ordenador portátil.

Cuando la batería está completamente cargada, un ordenador portátil funciona bien y es un aparato bastante útil.

Nadie diría que un ordenador portátil es extraño o malo porque tenga que ser recargado.

Simplemente aprendemos que así es como están diseñados los portátiles, así que nos aseguramos de cargar siempre la batería para poder usarlos cuando los necesitemos.

Los extrovertidos son más como balones de baloncesto.

Mientras alguien esté allí haciendo algo con ellos, los balones de baloncesto tienen mucha energía, que obtienen al ser rebotados por una persona.

Cuando se quedan solos, ya no están rebotando.

Nadie diría que una pelota de baloncesto es inútil solo porque no salta de la estantería y rebota sola.

Entendemos que las pelotas de baloncesto necesitan personas que les den la energía para funcionar.

Si te encanta ir de compras solo o te encanta comer el almuerzo en tu escritorio en el trabajo o algo así, no dejes que nadie te haga sentir como “extraño” o “distante” o peor aún, “antisocial”.

Si recargas tus baterías lo mejor posible cuando pasas un tiempo a solas, lo más probable es que seas introvertido, y el solo hecho de saberlo y ser consciente de ello, te hará vivir mejor.

Ahora ya sabes por qué empiezas a sentirte inquieto en una reunión larga o cuando los invitados de casa no se van después de una cena.

Ese sentimiento es totalmente esperado para los introvertidos y es justo en ese momento en el que un introvertido sabe que necesita cargar baterías estando un rato a solas.

De la misma manera, ahora puedes entender por qué puede que te sientas solo hoy, cuando era ayer que estabas deseando pasar un tiempo a solas.

Los introvertidos son seres humanos normales (a pesar de lo que hayas escuchado) y por supuesto, necesitamos estar con otras personas.

De hecho, formamos conexiones muy fuertes y profundas cuando encontramos personas que realmente nos gustan y con las que nos gusta pasar nuestro tiempo.

Una vez que entendemos nuestras necesidades de compañerismo vs. soledad, podemos acercarnos al equilibrio correcto donde obtenemos un montón de tiempo feliz y refrescante a solas, sin embargo, sin llegar nunca a sentirnos solos.

 

Imagen via Shutterstock

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