El mundo de los negocios parece satisfacer únicamente a los extrovertidos.

Y si lo piensas, tiene sentido.

Como dueño de un negocio, necesitas carisma para dirigir un equipo, negociar con los socios y participar con ellos regularmente.

Además, también necesitas acercarte a nuevas personas y mejorar tus relaciones con los clientes.

Para un introvertido, por lo tanto, estas responsabilidades pueden parecer intimidantes, o incluso abrumadoras.

Los introvertidos tienden a preferir ambientes más tranquilos y solitarios; pero, ¿eso significa que es imposible para ellos ser empresarios exitosos?

Por supuesto que no.

Si eres introvertido, tienes tus propias fortalezas y debilidades.

Si bien es posible que tengas algunos desafíos adicionales que superar en lo que respecta al mundo empresarial, también tendrás algunas ventajas adicionales que te vendrán muy bien si sabes como usarlas.

Elije sabiamente el tipo de negocio

Tu primer paso es elegir tu negocio cuidadosamente.

Antes lanzarte a escribir un plan de negocio, piensa cuidadosamente sobre tu idea, cómo se relacionará con tu personalidad y tus necesidades mentales y emocionales.

  • Usa tus puntos fuertes. No siempre, pero a menudo, los introvertidos prefieren enterrarse en tareas especificas e individuales. Por ejemplo, es posible que desees organizar el papeleo de la oficina en el trabajo, o, como aficionado, puedes ser un experto en carpintería. En cualquier caso, necesitas construir un negocio que se adapte a tus fortalezas particulares. Es casi seguro que hay algo que puedes hacer o algo que ya sabes que los extreovertidos no podrán igualar. Así que tu misión será concretarlo y explotarlo
  • Minimiza la demanda de interacción. Cuando empieces a planificar tu negocio, opta por un modelo que no requiera de mucha interacción personal. Por ejemplo, es posible que desees evitar realizar asesoramiento o capacitación uno a uno si no disfrutas mucho de la socialización. También es posible que desees confiar más en herramientas para construir tu negocio que en otras personas.
  • Empieza en pequeño. Cualquiera que sea tu negocio, empieza poco a poco. Contrata solo a las personas que necesites. De esa forma, puedes acostumbrarte gradualmente a tu nuevo rol y evitar sobrecargarte con nuevas personas y situaciones.

Encuentra socios que te complementen

Si eres fuertemente introvertido, será mejor que encuentres socios comerciales y empleados que complementen tu personalidad y habilidades. Por ejemplo, si odias la idea de hacer un discurso de ventas a un extraño y no te gusta hablar con la gente en general, forma equipo con alguien que sea muy extrovertido y directo, alguien a quien le guste tener conversaciones.

La introversión es una colección de fortalezas y debilidades, y la extroversión también lo es; por lo que necesitarás una combinación de ambos si deseas que tu negocio rinda de la mejor manera posible.

Crea el ambiente que quieras

Esta es tu empresa, esta es tu marca. Puedes definirlo y organizarlo de la forma que elijas.

Obviamente, debes considerar los límites de lo práctico y lo que funcionará mejor para tu negocio, pero considera adoptar políticas y valores que se adapten a tu naturaleza introvertida.

Por ejemplo, si prefieres la comunicación escrita a la comunicación oral, considera hacer que su empresa sea completamente remota, con todos tus empleados trabajando desde sus casas via internet.

Si no te gusta la idea de las reuniones de ventas uno a uno, opta por más estrategias de marketing por internet, para alcanzar tus metas de ingresos.

Usa redes y la interacción online

Si no te gusta involucrarte con personas en el mundo real, tal vez puedas encontrar tu sitio en las interacciones online.

En lugar de salir a eventos de networking, por ejemplo, puedes hacer la mayoría de tu networking a través de las redes sociales.

Puedes confiar en correos electrónicos y mensajes instantáneos para la mayor parte de tus interacciones, y reservar reuniones en persona para cuando realmente lo necesites.

Recuerda que existen algunos beneficios de hablar con las personas en persona (valga la redundancia), por lo que no te excluyas completamente de las interacciones personales.

Practica tu habilidad de socializar

Aunque definitivamente es posible ser un empresario en solitario, no te lo recomiendo.

Tarde o temprano, tendrás que socializar con otras personas, ya sean socios, clientes, empleados o mentores.

Si no eres bueno para socializar, o si prefieres evitarlo, necesitarás practicar para mejorar tus habilidades sociales.

La conversación y las interacciones son habilidades, que como cualquier otra cosa puedes mejorarlas si pasas tiempo trabajando en ellas.

Comienza asistiendo a más eventos de networking y hablando con otros asistentes allí.

Además, desarrolla nuevas tácticas para guiar las conversaciones de la manera que a ti te interese que vayan.

Esto puede parecer intimidante al principio, pero al final te será de ayuda.

Aprende a sentirte incómodo

Hay un par de cosas importantes a tener en cuenta.

En primer lugar, tu introversión no es una maldición; es una fortaleza, si sabes cómo usarla, y necesitas poder jugar con esa fortaleza.

En segundo lugar, pase lo que pase, enfrentarás situaciones que te harán sentir incómodo como introvertido.

Si deseas ser un emprendedor exitoso, necesitas sentirte más cómodo con la idea de sentirse incómodo.

Solo a través de la incomodidad nos desafiamos a nosotros mismos a crecer, aprender cosas nuevas y obtener esos éxitos con los que la gente solamente sueña.

 

Imagen via Shutterstock

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